El astro argentino Lionel Messi afrontará el Mundial 2010 con una doble responsabilidad cuando la Selección nacional salga al ruedo en busca de su tercera Copa, después de las obtenidas en 1978 y 1986, a partir del 12 de junio próximo.
Por un lado, deberá cargar sobre su espalda con la presión que significa lucir la camiseta número 10 en el conjunto albiceleste, sabiendo que millones de hinchas de la Selección esperan que conduzca al equipo hacia su primer título del mundo tras 24 años de amarguras.
Y además, tendrá que lidiar con la obligación -impuesta en forma unilateral por sus críticos- de salir a la cancha y dejar en claro que siente los colores de Argentina como cualquier otro, pese a que aún no rindió en la Selección del modo que suele hacerlo en su club, el Barcelona español.
De todos modos, Messi tiene una posición tomada al respecto: "Yo no tengo que demostrar nada a nadie, vengo a hacer las cosas bien para mí, para la Selección para mis compañeros. A estas alturas no tengo que demostrarle nada a nadie", remarcó el "Pulga" en declaraciones a la prensa.
En el búnker del conjunto argentino en la Universidad de Pretoria, donde este jueves se permitió por primera vez el ingreso de la prensa sobre el final de una práctica desde que la delegación llegó a esta ciudad, el sábado pasado, Messi se mostró distendido y fue por más.
"Este grupo confía mucho en mí, pero yo nunca gané nada solo, siempre lo hice en equipo. En Barcelona ganamos tantas cosas gracias al buen funcionamiento colectivo", aseguró el rosarino, uno de los jugadores más cuestionados del equipo durante las pasadas Eliminatorias Sudamericanas.
"Esta Selección no me tiene a mí sólo. Acá en Argentina tenemos grandísimos jugadores y tenemos que aprovechar eso. Si miramos jugador por jugador, es muy difícil que otra Selección sea mejor que nosotros", afirmó.
En el mismo sentido, Messi dijo que se siente "muy cómodo en lo futbolístico" dentro del plantel y agregó: "Veo que el equipo funciona y nos estamos preparando muy bien."
El crack del Barcelona expresó que aguarda con tranquilidad y confianza el inicio de la Copa del Mundo para Argentina, el 12 de junio próximo, cuando el conjunto albiceleste enfrente en el estadio Ellis Park de Johannesburgo a Nigeria, por la primera fecha del Grupo B.
"Llegó muy bien al Mundial, muy bien en lo físico, estamos trabajando muy bien y el grupo vuela (...) El grupo está muy bien y yo estoy bárbaro", manifestó el rosarino, en su primer contacto formal con el periodismo desde que se sumó al plantel nacional para disputar el torneo.
De todas manera, el genial delantero evitó opinar sobre la casi perimida comparación con Diego Maradona, actual técnico de la Selección. "Ya lo dije muchas veces que como él nunca habrá otro igual", enfatizó.
Messi, de 22 años, dijo que transita por un gran momento en el Barça y aseguró que se siente apoyado por sus compañeros, que también esperan que el "Pulga" ilumine el camino rumbo a la consagración en Sudáfrica 2010.
"Yo sé lo que puedo darle a esta Selección", expresó Messi, que evitó ubicar al conjunto argentino entre los candidatos al título, al igual que su compañero de habitación en el búnker de Pretoria, Juan Sebastián Verón.
"Nosotros llegamos calladitos, los candidatos son otros. Es mejor que se hable de España, de Brasil. Ellos llegan mejor que nosotros y son los favoritos", dijo, aunque reconoció que igual se ilusiona en grande: "Volver al país con la copa sería algo impresionante, lo pensamos y lo soñamos", afirmó.
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